Cada asador aplica sus propios secretos al momento de preparar la carne, desde técnicas tradicionales hasta métodos menos convencionales. Entre estas prácticas destaca una tendencia reciente que consiste en deslizar un cubo de hielo sobre los hierros de la parrilla antes de iniciar la cocción de los alimentos.

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A pesar de parecer una acción inusual, este procedimiento ofrece beneficios prácticos que mejoran cualquier asado. La aplicación del hielo facilita la limpieza de la parrilla, genera un golpe de vapor que humecta el ambiente y actúa como un antiadherente natural para evitar que los cortes de carne queden pegados al metal.

Para qué sirve pasar un hielo por la parrilla antes del asado

El hielo genera un choque térmico inmediato al entrar en contacto con los hierros calientes, lo cual afloja restos de grasa, ceniza y residuos carbonizados de usos previos. Este proceso produce una ráfaga de vapor que desprende la suciedad más difícil sin requerir un raspado excesivo, protegiendo así la integridad de la estructura metálica y simplificando la tarea de mantenimiento.

La eliminación de estas partículas quemadas antes de comenzar la cocción previene la aparición de sabores amargos y reduce la emanación de humo molesto durante el asado. Al obtener una superficie pulcra y libre de adherencias, la carne logra un sellado óptimo en ese contacto inicial clave con el metal, lo que garantiza una experiencia gastronómica superior y un manejo más ágil de los cortes.

Cómo se hace el truco del hielo en la parrilla

  • Calentá bien la parrilla con brasas.
  • Cuando los hierros estén calientes, agarrá un cubo de hielo con una pinza o tenedor.
  • Frotalo suavemente sobre toda la superficie.
  • Esperá unos segundos a que el vapor haga efecto.
  • Pasá un cepillo de alambre, una espátula o papel de diario para retirar los restos sueltos.
  • Después de eso, ya podés poner la carne.